En esta fotografía se recoge la entrada a la
ESTACION DE TREN de Salamanca: VIALIA. La verdad es que lo han dejado perfecto: es una especie de centro comercial con cines, tiendas, restaurantes etc. Con un diseño moderno muy acogedor, para diversión de todos los públicos. Unicamente, una pequeña pega a la estación:
NO HAY TRENES. En esta toma, se recoge exactamente la realidad de Salamanca: Una ciudad llena de cosas bonitas, muy cuidadas, muy bien decoradas e iluminadas, de mucho valor artístico, pero cuya repercusión económica es mínima para la población salmantina, pues los niveles de paro y la escasez de infraestructuras son altísimos, sin que exista conciencia de los gobernantes por cambiarlo.
A continuación, la prueba de la contradicción: el otro lado de VIALIA: los andenes vacíos, fiel reflejo de la pobre Salamanca, con su niebla y fríos perpetuos.
Un abrazo.
jesús.